Infecciones cutáneas felinas

Abscesos y otras infecciones.

Un absceso doloroso como resultado de una pelea es un hecho habitual en los gatos. La cura del absceso requiere abrirlo, drenarlo y administrar un tratamiento adecuado con antibióticos.

Expandir Todo
  • La piel constituye la cubierta externa del cuerpo y protege al organismo contra las agresiones del entorno.  Éstas incluyen el calor y el frío, el agua y la sequedad, las sustancias químicas perjudiciales, las lesiones mecánicas, la luz solar y un gran número de invasores potenciales como bacterias, hongos, levaduras, ácaros, insectos y virus.

    El absceso es la infección bacteriana de la piel más frecuente en los gatos.

    Absceso

    Un absceso consiste en una acumulación de pus en las capas más profundas de la piel. Normalmente es el resultado de una herida causada por la mordedura de otro gato. Una gran variedad de bacterias (Pasteurella multocida, Fusobacterium spp., Bacteroides spp., Prevotella oralis, estreptococos β-hemolíticos y/o Staphylococcus pseudintermedius) procedentes de los dientes del oponente o de otro objeto punzante se multiplican y causan el absceso. En 2 ó 3 días el tejido circundante se infecta y se inflama. En el centro se acumula el pus, un líquido maloliente y espeso, normalmente amarillento o teñido de rojo y/o verde.

    El pus se disemina al principio por todo el tejido infectado, para después concentrarse en el centro. Cuando el absceso está “maduro”, puede reventar y dejar salir el pus maloliente.  A veces es necesario practicar una operación quirúrgica para abrir la cápsula y drenar completamente el absceso.

    En ocasiones, se encuentra un objeto punzante, como un trozo de uña o suciedad, en el centro del absceso. Normalmente este fragmento se desprende con el pus. Si no es así, el absceso no sanará completamente hasta que no sea localizado y extraído. A menudo permanece abierto un pequeño canal, por el que supuran pequeñas cantidades de pus al exterior. Este canal se denomina fístula.

     Otras infecciones cutáneas

    Debido a su tendencia a enzarzarse en peleas, los gatos sufren con frecuencia arañazos y mordiscos. Los gatos normalmente se recuperan con rapidez de estas heridas, pero si su sistema inmunitario está debilitado, tal vez debido a una enfermedad infecciosa que curse con inmunodepresión, como la leucemia o la inmunodeficiencia adquirida felina (leer más), puede aparecer una infección bacteriana crónica. Esta situación también puede ocurrir si en la herida se alojan bacterias muy virulentas o algunos hongos del suelo, o si el gato se lame constantemente la lesión.

     La tiña es una infección causada por hongos que afecta a la piel y el pelo de los gatos. Las personas que mantienen un estrecho contacto con los gatos infectados pueden resultar contagiadas.

  • Abcesos:

    • Normalmente, el absceso tiene un aspecto cónico y elevado.
    • Dolor en la zona infectada (normalmente en una pata o en la base de la cola).
    • Calor.
    • Caída del pelo en el centro.
    • Se dice que el absceso está “maduro” cuando está a punto de reventar.
    • Hinchazón dura, que se convierte en blanda en el centro cuando está maduro.
    • Desprovisto de pelo en el centro y con un tono violáceo de la piel cuando está “maduro”.
    • Supuración de pus desde la cavidad central, con pérdida del tejido muerto circundante.
    • En las infecciones prolongadas, el absceso puede supurar a través de varios orificios.
    • El gato puede presentar fiebre y malestar general.
    • Después de que se haya eliminado todo el contenido de pus del absceso, los tejidos pueden disminuir de tamaño y sanar con gran rapidez. No obstante, en otros casos la infección puede prolongarse durante días, semanas y meses, y el cuerpo intenta contener la infección con tejido fibroso (formando una cápsula).

    Otras infecciones:

    La tiña, una infección por hongos, se manifiesta con zonas sin pelo o con pelos rotos, y costras.

  • Un absceso se diagnostica por el dolor, el calor y la hinchazón.

    A pesar de ello, el veterinario tendrá que comprobar cuál es la causa del absceso, sobre todo si aloja un cuerpo extraño.
     
    Para determinar el tipo de bacterias presentes puede ser necesario realizar pruebas de laboratorio (cultivo), y conocer su sensibilidad frente a los diferentes antibióticos disponibles. Esto es especialmente así en el caso de las infecciones prolongadas.
     
    Las infecciones causadas por hongos se pueden diagnosticar mediante un cultivo de pelo o tejido.
  • Infección bacteriana: Abscesos e infecciones cutáneas prolongadas

    El veterinario escogerá el tratamiento más adecuado en cada caso.

    • Apertura y drenaje quirúrgicos del absceso.
    • Extracción de cualquier cuerpo extraño que pueda albergar el absceso.
    • En las infecciones prolongadas puede ser necesaria la extirpación quirúrgica del tejido afectado.
    • Tratamiento con antibióticos. En un absceso abierto sin complicaciones, una tanda de unos días de antibiótico oral o inyectable suele bastar. Sin embargo, en las infecciones prolongadas, o en los abscesos complicados, puede ser necesaria una tanda de antibióticos de varias semanas. El veterinario escogerá el antibiótico y la duración del tratamiento más adecuados.
    • No administrar las dosis a la hora correcta y no dar toda la tanda de antibiótico son motivos habituales del fracaso del tratamiento. A menudo resulta difícil dar comprimidos a un gato que se resiste a tomarlos, aunque actualmente el veterinario puede recurrir a un medicamento monodosis inyectable cuya acción dura 14 días, con lo que garantizará que el gato reciba el tratamiento antibiótico que necesita cuando las bacterias causantes de la infección sean sensibles a este fármaco.

    Tiña

    Pueden ser precisas varias semanas de administración de medicamentos orales contra los hongos, complementada con el rasurado de la zona afectada y la aplicación de un tratamiento tópico o champús. Es necesario tratar a todos los gatos del hogar.

  • El tratamiento precoz de las infecciones evitará alteraciones de larga duración en la piel. Por ejemplo, si se trata con rapidez, un absceso surgido repentinamente no se convertirá en una infección bacteriana crónica difícil de tratar.

    Muchas de las peleas entre gatos, que suponen una de las causas habituales de los abscesos, suceden por la noche (alta actividad). Mantenga a su gato dentro de casa al anochecer.